viernes, 5 de octubre de 2018

Cykelslangen

“Tiene 230 metros de longitud y salva un desnivel de 5,5 metros”, cuenta desde su oficina Steen Savery Trojaborg, socio del estudio de arquitectura danés Dissing+Weitling, diseñadores del Cykelslangen. “Conecta de forma fluida y natural el popular barrio de Vesterbro con el reciente puente Brygge, que cruza el puerto de Copenhague y llega al barrio de Islands Brygge. El resultado es una nueva conexión entre dos zonas antes inconexas, y que ha contribuido enormemente a la activación del barrio de Islands Brugge, una zona industrial en plena transformación”.
Cruzar Cykelslang es una delicia, y fue recibida con entusiasmo por los ciclistas locales. “Nuestra intención era que la rampa se convirtiera en algo más que una mera solución a un desnivel. Quisimos desdoblarla, alargarla, curvarla… Crear una experiencia agradable con un gradiente más amable y una curvatura suave. A la vez, nos interesaba convertirlo en un elemento que ligase la multitud de edificios incoherentes de la zona. Representa la viva imagen de Copenhague como ciudad ciclista y, sobre todo, la alegría de montar en bici”, explica Trojaborg.
Pese a que pedalear por Copenhage es como hacerlo en el paraíso, Trojaborg insiste en que hay que seguir trabajando y crear infraestructuras como Cykelslangen. “En 2011 Copenhague publicó su plan estratégico para convertirse en la Mejor Ciudad del Mundo para Ciclistas en 2015: hace 5 años el 36% de los ciudadanos usaba la bici como medio de transporte para ir a trabajar, y ahora se espera que sea el 50%. Se trata de conseguir que la ciudad sea un mejor lugar donde vivir, con menos ruido y un aire mas limpio”.

Pintado en color naranja brillante, el sinuoso puente ciclista de 200 metros de largo se eleva a 18 metros de altura, hasta la entrada de la calle en Havneholmen y continúa a lo largo Fisketorvet hacia la entrada principal del centro comercial. El espacio bajo la rampa, de casi 100 metros de largo, también puede ser utilizado como espacio de recreo, a resguardo de la lluvia. Tiene iluminación incorporada, lo que unido a su llamativo color naranja lo hace muy atractivo por la noche.
Los espacios de abrigo bajo el puente a lo largo del muelle en Fisketorvet ya son muy visitados, sobre todo para ver la estructura de acero que se ve preciosa: ligera y elegante, con suaves curvas serpenteantes con el agua a sus pies. Los peatones también han aplaudido mucho el puente, ya que pueden usarlo sin problemas, pero separados de los ciclistas por su propia seguridad. Un ejemplo a seguir por todas las ciudades del mundo

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